Mantener el objetivo de calidad de vida y confort hasta el final

Cuando generalmente un medico emite un diagnostico de irreversibilidad de un proceso de enfermedad, comienza por parte del enfermo y en parte de sus familiares también, una lucha emocional y física entre lo vital y lo moribundo, entre la vida y la muerte.

Llegados a este punto es de vital importancia comprender que ahora el foco debería estar dirigido a tratar en toda medida posible mantener la calidad de vida y la comodidad del paciente.

Generalmente el paciente suele afrontar esa lucha interna con la enfermedad, y no esquivarla. La enfermedad con riesgo de muerte se convierte en una nueva compañera de viaje, que puede traer además, la muerte consigo.

Aunque cueste aceptarlo, comienza una cuenta atrás.