El cristianismo tiene su origen en el judaísmo, que era la religión en la que se crió su fundador, Jesús de Nazaret, lo cual marca en gran medida su futura evolución. Dado que también se cree en la venida de un mesías, el Cristo, que fue anunciado por las anteriores escrituras. La segunda venida del Cristo reestablecería el nuevo mundo judaico, olam ha-ba, con resurrección de los muertos y el juicio final, pasos previos para entrar en un universo paraísico.
A diferencia del judaísmo, el cristianismo si que propugna la difusión de sus doctrinas por el mundo, debido a que cuenta la suya como la única auténtica religión.

El sentido de vida cristiano

Los cristianos creen que mediante la fe en Jesucristo se puede alcanzar una vida eterna, en la cual se reestablecerían los cuerpos y serían recompensados por una vida modélica. Hay algunas contradicciones ya que según las escrituras, no está claro si esta resurrección sucede tras la muerte propia de cada individuo o de forma global ante el juicio final y la segunda venida del mesías.

El sentido de vida cristiano promulga vivir de forma acorde a las enseñanzas de Jesús en esta vida, no ya solo para hacer méritos en aquella otra, si no para atraer y sembrar de bienestar y sentido crístico esta vida actual hasta la venida del Cristo. El sentido central del cristianismo es el de “ama a tu prójimo como Dios te ama a ti”, lo que se traduce en términos latinos como Cáritas, sinónimo de amor al prójimo desde las enseñanzas divinas.
En el cristianismo, a diferencia del judaísmo donde está prohibido, se permite la incineración, ritual que, probablemente debido a los continuos problemas de espacio, está teniendo cada vez más aceptación entre los ambientes cristianos.

Los rituales cristianos

Velatorio: Generalmente en una capilla, actualmente en tanatorios, y antiguamente en los propios hogares del fallecido, donde se mantiene el cuerpo de forma pública, al menos una noche, para que los seres cercanos puedan despedirse. En caso de no ser muerte por accidente donde pudiera quedar el cuerpo estéticamente dañado, se suele conservar el cuerpo en un ataúd con la tapa abierta, para que los familiares puedan verle las facciones y quizá entrar en una comunicación con el difunto de forma intima más directa.

Funeral: El entierro sucede acompasado con un culto religioso, misa funeraria, generalmente en la Iglesia, o a pie de tumba en el cementerio, antes de proceder al entierro en sí. Cuando el ritual es incineratorio, éste se reduce a la misa de funeral.
Las muestras de condolencia se le pueden expresar a los familiares durante el velatorio, durante el entierro o en los momentos posteriores. En los países de cultura germánica, existe el rito de juntarse después los familiares a compartir una comida o una cena en un restaurante público, momento en el cual se entablan conversaciones en torno al fallecido y al futuro de los invitados.

Requiem y Panikhidi

Estos son rituales de duelo que ofrecen respectivamente la iglesia católica apostólica romana y la iglesia ortodoxa.

  • Requiem, en memoria del fallecido se establece un culto religioso llamado Requiem compuesto de la misa tradicional más liturgias de oraciones con peticiones hacia Dios para que acoja con benevolencia al fallecido.
  • Panikhidi, en la Iglesia Ortodoxa se establecen estos ritos funerarios  de culto a los tres, ocho y cuarenta días. Se acompañan estos ritos con Salmos, oraciones e himnos para que acompañen el transitar del alma desde esta vida terrenal hacia el nuevo espacio, tras tres días el alma  es acompañada por un ángel protector, durante los siguientes días comparte espacio con otras almas escogidas y elevadas, antes de que se presente ante un dios en forma de juez.

Fuente: www.escuelatranspersonal.com

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