EL HUMOR Y LA SONRISA

El humor y la sonrisa son importantes en la vida en general, pero también en la cercanía de la muerte. Suavizan tensiones, sacan al paciente y al entorno de la extrema identificación con el sufrimiento y la pena, rompen la cadena de pensamientos negativos.

Es bueno permitirse reír juntos en estos entornos, como cuando sucede algo fuera de lo normal, o un imprevisto, o alguien de los presentes cuenta alguna situación graciosa o un chiste, es parte de la vida, es parte de la muerte.

La muerte sucede de una forma profana, en medio de la vida. No siempre se da la situación en la que en los momentos finales todo el entorno está a pie de cama. En muchas ocasiones se fallece mientras la familia está de camino, o realizando alguna gestión.

Es por ello que hay una hermosa virtud en naturalizar la muerte, integrarla en el plan de la vida, como una parte más, aunque de las más importantes, de la vida.

Dado que el humor es parte de la vida, es recomendable traer momentos de sonrisa, y no ver ni enjuiciar a quien lo hace como si fuera una falta de respeto.

Probablemente sería una falta de respeto aun mayor, si dado el caso seria posible arrancar una sonrisa al paciente terminal, y elegir no hacerlo.

Por ello, no olvidemos, sin banalizar, generar algunas sonrisas a pie de cama si la situación lo permite. El niño interior del paciente, y la tensión del entorno agradecerán esos momentos de distensión y humor.