Se calcula que a nivel mundial la incidencia de las enfermedades crónicas en todas las edades se va a incrementar en un 40 % para 2020. La población mayor de 65 años también va a crecer un 200 % en los próximos 30 años.

En España, la proporción de personas mayores y pacientes (incluidos niños) con enfermedades no transmisibles y crónicas, como el cáncer, también está aumentando significativamente, implicando la muerte, cada año, de unas 410.000 personas.

En estas circunstancias, es prioritario el desarrollo de una atención paliativa integral y de una compresión del proceso de fallecimiento y de los cuidados requeridos.

Nuestra visión es que el individuo, ya sea el enfermo, el familiar o el público en general, tiene una responsabilidad importante en su propia salud y por tanto también en mejorar su calidad de vida en el proceso de fallecimiento.

Nos proponemos impulsar dos líneas prioritarias de actuación, más allá del ámbito institucional médico de los cuidados paliativos:

  • En primer lugar, lograr un mayor conocimiento y sensibilización sobre el proceso de fallecimiento, duelo y los cuidados paliativos, mediante la divulgación de contenidos y formación útil y práctica que ayude a enfermos terminales, sus allegados y profesionales, tanto durante el proceso de la muerte como después, desde todos los puntos de vista (médico, legal-administrativo, espiritual…).
  • En segundo lugar, contribuir a un cambio cultural que promueva desmitificar la muerte, evitando la negación o evasión de la este realidad, favoreciendo actividades que normalicen el tema de la muerte, en línea con muchos proyectos ya existentes en países como EEUU.